
COLOMBIA ALERTA ¡!!!!
Qué pasa con los sistemas de distribución y compras del Ministerio de la Protección Social en Colombia?
Apuntes y preguntas sobre el caso de la ISONIAZIDA
Según nota publicada por el tiempo el día 18 de agosto de 2007 “Ayer, a las 7 a.m. y vía Internet, llegó a las 32 secretarías de Salud del país la orden de suspender la distribución de la Isoniazida, uno de los seis medicamentos utilizados para el tratamiento de la tuberculosis, enfermedad considerada un problema de salud pública en Colombia.”
La razón es muy sencilla, más de 600.000 tabletas de este medicamento expiraron por fecha de vencimiento en las bodegas del Ministerio de la Protección Social (MPS), sin contar con las que ya se encontraban en las Secretarías Departamentales de Salud, de las cuales nunca se señaló la cantidad.
Al hecho que no se le atribuyó mayor trascendencia, se suma la escasa probabilidad de las organizaciones de la sociedad civil para responder y cuestionar a la administración pública sobe este tipo de hechos. Más aún, cuando las mismas cifras del MPS señalan que cada año se registran aproximadamente 11.000 nuevos casos, especialmente en las personas que viven con VIH. Tan ligero fue el hecho para el Ministerio de la Protección Social que los titulares en los boletines de prensa del Ministerio y la Presidencia de la República aparecen como “GOBIERNO GARANTIZA ABASTECIMIENTO DE MEDICAMENTOS PARA TUBERCULOSIS, Minprotección prepara un nuevo esquema de tratamiento moderno y novedoso” o “Garantizado abastecimiento de medicamentos para tratamiento de tuberculosis.”
No se trata en este momento de deslegitimar o cuestionar la capacidad de respuesta que demostró el Ministerio frente al desabastecimiento producido por el vencimiento de sus propios medicamentos. Se trata más bien de preguntarnos ¿por qué se vencieron esos medicamentos en las bodegas del Ministerio? Acaso ¿No tenemos suficientes personas en el país que requieren el tratamiento a los cuales no se les está entregando de manera oportuna y continua? ¿No cuenta el Ministerio con mecanismos de distribución que aseguren su utilización dentro la vida útil del medicamento? O ¿se compraron cantidades superiores a la necesidad del país? O no se ha hecho la suficiente inducción a la demanda de diagnósticos y tratamientos para la distribución de los mismos.
La situación no termina allí, según los mismos boletines de prensa el gobierno está invirtiendo más de 2,000 millones de pesos para la compra de medicamentos para el tratamiento de la tuberculosis. Nosotros como ciudadanos afectados por esta enfermedad, sabemos exactamente en ¿qué tipo de medicamentos se va a invertir este dinero?. Esta es una muestra más de la ineficacia de los “mecanismos de participación” previstos por el sistema general de seguridad social en salud (SGSSS) que al análisis de muchos especialistas es lo que necesitaba nuestro país.
Con el ánimo de generar una reflexión más sobre la administración de los recursos en salud para nuestro país que sobre la Isoniazida, esperamos que la información que se suministró en este apartado sea útil para las ONG, OBC, Redes de PVVS y otras organizaciones de la sociedad civil que trabajamos a favor de los derechos de los ciudadanos de este país.
Juan Simbaqueba Vargas
Psicólogo
RECOLVIH
Vicepresidente MCP Colombia
Septiembre 07, 2007