Editorial Agosto 03, 2007
El Impacto de los recursos del Fondo Mundial está determinado no sólo por las coberturas numéricas, en cuanto a distribución de medicamentos, insumos o servicios que se puedan alcanzar sino en especial por la eficiencia y la sostenibilidad en el tiempo de los logros alcanzados.
Esta eficiencia y sostenibilidad dependen en gran medida del fortalecimiento de los sistemas sanitarios y de información nacionales, al desarrollo de nuevas políticas y la promulgación de leyes inclusivas y comprehensivas que den un marco a las acciones ejecutadas.
Observamos en los distintos escenarios donde se están ejecutando programas con apoyo del Fondo Mundial que la debilidad en la planificación y en la proyección a futuro por parte de los Gobiernos, la lentitud y burocracia en los procesos de compra e información nacionales, la falta de consensos técnicos, la escasa participación de las PVVS en espacios técnicos y políticos, la dificultad para un dialogo multi-sectorial serio y comprometido capaz de separar lo político partidario y las ideologías de las metas necesarias para dar mayor bienestar al ciudadano común redundan negativamente en la sostenibilidad de los programas iniciados con recursos de esta entidad financiera.
Nos hace falta como región, compartir las lecciones y destrezas adquiridas en los distintos campos cubiertos por el Fondo Mundial; contar con la asistencia técnica y financiera para este proceso y conseguir de nuestros gobiernos políticas públicas y financieras que aporten a este fin.
La Sociedad Civil organizada debe estar preparada para desarrollar procesos de vigilancia y monitoreo de estas políticas y programas y aportar su experiencia en el campo para enriquecerlas.
Los Editores