El Perú, tiene en este momento uno de los portafolios más grandes de programas financiados en América Latina (Proyectos aprobados en 2da; 5ta y 6ta Ronda) por ello nos pareció interesante recoger el punto de vista de la organización que se ha desempeñado como Receptor Principal (RP) de estos programas, CARE PERÚ, sobre los desafíos que implica ejecutar este rol a nivel de los países.

Esperamos que este articulo contribuya a la comprensión de los procesos involucrados en la gestión de Programas financiados por el FM.

Agradeceremos cualquier comentario de nuestros lectores a observatoriolatino@aidforaids.org

 

Receptor Principal de los Programas del Fondo Mundial: Director de Orquesta?, Equilibrista? Sí, pero……..

Principal Recipient, es una denominación en ingles que alude a depositario de recursos, algo así como un cajero que habilita fondos para ser utilizados por terceros, de allí que en los tiempos iniciales de las operaciones del Fondo Mundial de Lucha contra el VIH, la Tuberculosis y la Malaria la traducción impropia de Beneficiario Principal reflejara este concepto, con el añadido de remitirse a la obtención de un beneficio mayor al de cualquier otro.
Sin embargo, detrás de esta categorización hay mucho más en materia de obligaciones y exigencias, El Receptor Principal tiene múltiples responsabilidades contractuales con el Fondo Mundial en las que abundan las condiciones precedentes (a los desembolsos) y condiciones permanentes, las cuales retan persistentemente su capacidad gerencial.

La gestión de los programas financiados por el Fondo Mundial a cargo del Receptor Principal tiene tres (3) ejes fundamentales:

1)    Adquirir los bienes y servicios incluidos en el Plan de Compras del Programa
2)    Administrar y desembolsar recursos en función a los planes operativos, y
3)    Monitorear y evaluar la implementación programática

El Receptor Principal tiene la responsabilidad legal de gerenciar eficientemente los recursos donados al país ya que ello conduce al logro de las metas planteadas, lo que a su vez determina la obtención de una evaluación favorable y por ende la continuación de los programas. Recordemos que el Fondo Mundial se considera hasta la actualidad un ente de financiamiento y no de asistencia técnica, de allí que su premisa sea financiamiento en función a resultados. Resultados programáticos y resultados financieros por cierto.

Un país como Perú que ya pasó a la segunda fase (Diciembre 2005- Noviembre 2008) y acaba de ingresar a su 4to. Año de programa conoce muy bien cuán difícil resulta lograr las metas propuestas en ambos aspectos.

 

Esta dificultad tiene que ver con varios factores:

  1. El diseño del Programa
  2. La exigencia del Fondo Mundial que recae sobre el Receptor Principal aunque este no se haga cargo directamente de la operación del programa, sino que la implementación esté mediada por terceros.
  3. El contexto político en el que se desarrolla el proyecto
  4. La permanente evolución del Fondo Mundial

 

Me gustaría desarrollar brevemente cada uno de estos puntos.
El Programa de la Segunda Ronda se diseñó en el año 2002, para entonces existían muy pocos referentes ( en la primera ronda el Fondo Mundial había financiado proyectos en 35 países, algunos de los cuales aun se encontraban en fase de negociación de los contratos), de allí que la inexperiencia en la formulación del proyecto determinara un diseño caracterizado por su asimetría en materia de asignación de recursos durante el horizonte de vida del proyecto (2/3 del presupuesto para los 2 primeros años del proyecto y 1/3 para los 3 últimos años). Cabe destacar que a esta situación, de por si exigente en materia de ejecución de gasto, se sumaron factores propios de los lineamientos establecidos por el donante, por ejemplo, adquisiciones en función a normas técnicas aprobadas por la autoridad sectorial, respeto a las patentes de medicamentos emitidas en el país ( demostrado a través de los certificados emitidos por la autoridad regulatoria competente, INDECOPI en el Perú), entre otras, todas las cuales dependen de terceros que se rigen por los plazos y regulaciones del sector público muy distantes de los ajustados plazos del programa.

Por otro lado, la poca correspondencia entre la magnitud de las metas y las capacidades del país al inicio del programa le dieron características épicas. No es exagerado calificar de esta manera a un programa que en tres meses (entre julio y octubre de 2004) incrementó de 200 a 1000 PVVS en TARGA y que logró durante el primer año del TARGA incluir a 2,530 PVVS, a pesar del sinnúmero de obstáculos que se presentaron en el camino.

Comentario aparte merece la gran dimensión de los compromisos de contrapartida al finalizar el segundo año del programa. De acuerdo con ello el Perú debía hacerse cargo de 7000 tratamientos ARV, lo cual significaba una inversión de US$ 4,570,611 en medicamentos ARV, monto nunca antes contemplado en el presupuesto de la Estrategia Sanitaria Nacional de ETS y VIH/SIDA del MINSA.

Respecto a la responsabilidad del Receptor Principal frente al Fondo Mundial podemos decir que equivale a la de un director de orquesta que debe ejecutar una exigente partitura aunque los músicos sean pocos o cuenten con instrumentos anticuados o finalmente tengan una formación musical o motivación poco aparente para un desempeño de calidad. Sin embargo esta responsabilidad no va de la mano con el crédito que pueda alcanzar, de allí que el símil no sea exactamente correspondiente.
Al concluir una función, será el director de orquesta el que reciba los aplausos o las criticas por su ejecución. En el caso del Receptor Principal, es normal que se lleve las criticas (y eventualmente la resolución de su contrato) o que los aplausos escaseen o se otorguen solamente al autor de la partitura.

Otro aspecto determinante para el éxito o fracaso de un programa-país financiado por el Fondo Mundial es el contexto político en el que se desarrolla. Ministros comprometidos con los objetivos y metas del programa hacen que este fluya de manera predecible y favorable. Nosotros hemos vivido esta situación, felizmente, en los momentos cruciales de la implementación, aunque no hayan faltado algunos cuya apatía o distancia con la problemática de las ITS y el VIH/SIDA en el país nos impusiera un esfuerzo mayor en términos de despliegue de abogacía o incidencia política.

Finalmente, la evolución del más grande ente de financiamiento en la lucha contra el VIH/SIDA en el mundo también nos ha demandado adecuaciones y readecuaciones. Cuando empezamos el programa en diciembre de 2003, la estructura del Fondo era más simple y sus sistemas de gestión más rudimentarios. Esto es especialmente notorio en el caso del sistema de M&E, la negociación de las Tablas de Indicadores Clave, por ejemplo, ha sido a lo largo de este tiempo uno de los momentos mas tediosos y demandantes en tiempo y esfuerzo de persuasión.

 

Un aspecto que también es necesario enfatizar es el número de desembolsos previstos, los cuales se constituyen en una meta evaluable. Si tenemos en cuenta que la mayoría de desembolsos están asociados al cumplimiento de ciertas condiciones, no es de extrañar que se puedan presentar rezagos en esta meta financiera.

Uno o varios rezagos en las metas programáticas o financieras son suficientes para no alcanzar la calificación “A” y por lo tanto ser pasible de un recorte en el presupuesto para la segunda fase del programa.

Al promediar el primer año de ejecución, el programa de la 2da. Ronda de Perú pudo superar la inicial calificación B2 y subir a calificación B1 gracias a un inmenso esfuerzo realizado de manera conjunta por los consorcios ejecutores (Sub Receptores) y las autoridades competentes en los sectores correspondientes (Salud, Justicia, Educación) bajo la atenta mirada del los miembros del Mecanismo de Coordinación de País que en el Perú se denomina CONAMUSA (Coordinadora Nacional Multisectorial en Salud).

 

Gracias a ello el Perú recibió la buena noticia de la continuación del programa…. y también un recorte de US$750.000,00 en el presupuesto para la Segunda fase. Esto representaba 7 % del presupuesto del periodo, por lo que constituyó un tremendo reto para el país y desde luego para el Receptor Principal.

Y porqué para el Receptor Principal? Porque la firma del nuevo convenio requiere un periodo de negociación previa MCP (CONAMUSA)- RP (CARE Perú) y luego RP (CARE Perú)-Fondo Mundial.

Absorber un corte tan importante en un programa con un diseño asimétrico en materia de asignación de recursos conforme lo mencionamos al inicio de este articulo, fue junto con el escalamiento del TARGA el mayor de los retos por los que hemos pasado. Superarlo requirió a todas luces de una buena dosis de pericia, otra tanta de acceso a la información y bastante de suerte.
Se trata de una larga historia que dejó sentado como precedente el concepto de acceso universal a medicamentos antiretrovirales de calidad mediante un programa con enfoque de salud pública. Tal vez en una próxima oportunidad podríamos dar detalles de lo que esto significó, toda la turbulencia en que nos vimos inmersos y cómo pudimos salir adelante.

Lo que cuenta ahora es que gracias a esta salida propuesta por CARE Perú, como Receptor Principal de los Programas del Fondo Mundial en el Perú y respaldada por CONAMUSA y por el Fondo Mundial pudimos ahorrar US$ 500,000 y firmar la adenda al convenio con el Fondo Mundial lo cual nos permitió continuar durante la Segunda Fase del programa

Finalmente, me gustaría agregar que es seguro que nadie tiene la receta para alcanzar el éxito en la gestión de los Programas del Fondo Mundial, sin embargo lo que hemos aprendido a lo largo de este tiempo es que:

  1. Si andamos constantemente como equilibristas en la cuerda floja debemos contar con una red de protección, red que esta compuesta de todas las evidencias que respalden nuestras decisiones
  2. Si respondemos a un Mecanismo de Coordinación de País, en tanto autor de la propuesta técnica aprobada por el Fondo Mundial, debemos cultivar una relación armoniosa y de permanente servicio, exento de cualquier lucimiento.
  3. Se requiere desplegar permanentes acciones de incidencia política aunque estas muchas veces tengan que realizarse en la sombra….. y cediéndole el crédito a terceros. Finalmente lo que cuentan son los resultados.
  4. Los mejores resultados se obtienen al rodearnos de personas excelentes, no basta que sean técnicos de primera línea, fundamentalmente se requiere seres humanos comprometidos con los objetivos del programa y que trabajen con pasión por el logro de las metas trazadas.

 

Dra. Virginia Baffigo de Pinillos
Coordinadora Nacional
Unidad de Gestión de los Programas del Fondo Mundial en el Perú

 

Observatorio Latino no se solidariza necesariamente con las opiniones vertidas en este artículo.